miércoles, 1 de febrero de 2012

Continuación - Los principales enólogos del mundo se dieron cita en Montreal

Fueron cuatro mis vinos preferidos en la reciente degustación organizada por el Grupo Trialto, y que contó con la presencia de algunos de los enólogos más prestigiosos del mundo. Aquí les comparto mis apreciaciones.

Barda 2010, Bodegas Chacra

Este pinot noir proveniente del Valle de Rio Negro es uno de ellos. Pura riqueza y tipicidad para un vino de excelente relación precio-calidad. La uva Pinot Noir en el sur argentino parece haber encontrado su lugar en el mundo, ya que posee características únicas. Piero Incisa sabe como extraerles su máximo valor en cada una de las etiquetas, en cada una de sus gamas que son elaboradas bajo el concepto de agricultura biológica y biodinámica. El Pinot Noir Barda, sin ser su vino Premium, tiene una complejidad destacable, es elegante y rustico al mismo tiempo, con sus notas de cuero, sus aromas de fruta roja, su acidez refrescante. “Soy un enamorado de la Patagonia Argentina y con mis vinos intento reflejar esa expresión de pureza preservando ese medio ambiente inalterado”, reiteraba mientras nos servía las copas con orgullo. Sus vinos artesanales, numerados y personalizados dan prueba de su esmero.

Altos de Lanzaga Rioja 2006

Otro vino que me ha cautivado es el riojano Altos de Lanzaga, pero fundamentalmente me ha gustado como Telmo Rodriduez, su hacedor, intentaba explicarnos cuanto hay detrás de este fabuloso vino. El español es un ferviente defensor del terroir, del origen de los caldos. Se preguntaba porque en Rioja no existe la noción de “cru” tan bien representada en Francia. Me animé a preguntarle si sus vinos los podríamos llamar entonces “Vinos de Pago”, pero contundentemente me dijo sonriente: “Son más que ello, son vinos de un pueblo”. Entendí la diferencia, sus caldos reflejan mucho del factor humano que rodea el trabajo de las viñas.
Altos de Lanzaga es un vino intenso en color, aroma y sabor. Es un corte de tres uvas, la clásica tempranillo, la autóctona graciano y la garnacha. En nariz me ha gustado su bouquet en el que la frutas maduras predominan y el tostado de su paso por barrica es delicado. En boca sus taninos son presentes, aunque amables. Un vino complejo, para paladares gustosos de los tintos con cuerpo, con una acidez equilibrada y bastante persistente. Un vino con personalidad.

Chianti Riserva Vigna della Conchiglie 2008

Al acercarme a la mesa de Alberto Antonini, sabía que sin dudas iba a degustar buenos vinos. Este italiano que tanto conoce de el terruño de Mendoza (es quien ha creado Altos Las Hormigas y asesora infinidad de nuevos proyectos en la zona), me explicó con simpatía y en un perfecto español “argentinizado” las principales características este Chianti único. Este vino proviene de uvas plantadas en una sola hectárea que posee un particular suelo de origen marino calcáreo (de allí su nombre Conchiglie) y le da a la sangiovese un atractivo toque mineral, fineza y elegancia. Debo confesar que no es un típico Chianti, y que precisamente me ha gustado por sus notas minerales entremezcladas con la fruta. Un vino corpulento, con una marcada presencia de la barrica también, que lo hace untuoso en boca y generoso en bouquet. Cuando le dije que quizás sea un vino a redescubrir en unos años, me contestó contundente: “Claro, este Chianti es un niño todavía!”

Wally White Semillon-Viognier 2008
La verdad que de Jacques Lurton me gustan todos sus vinos, es en mi opinión uno de los mejores enólogos del mundo. Y además ha sabido sacar provecho de los mejores terruños del planeta. Hoy, junto con su hermano Francois son marca registrada global. Y realmente siempre se destacan por la calidad de sus vinos, por su simpleza y por su accesibilidad. Así es Jacques Lurton en persona, quedé absolutamente sorprendida cuando al momento de servirme sus vinos me agradeció la deferencia de degustarlos. ¡Con esa humildad me dio la oportunidad de probar uno de los vinos blancos más deliciosos, redondos y elegantes que he probado en los últimos tiempos! Gracias le tuve que dar yo…
Realizado con 85% Semillon y 15% de Viognier es un vino que sin ser pretencioso es armonioso. El agradable clima de la isla de Kangoroo con esa brisa marítima que envuelve los viñedos produce una extracción de fruta interesante para elaborar vinos untuosos, ricos y concentrados. En nariz es un vino con mucha fruta, pera, durazno, melón y algo floral que me hizo recordar el jazmín. En boca es un vino que envuelve la boca como un terciopelo, fácil de tomar, realmente delicioso. Una combinación perfecta de dos cepas bien diferentes. Al ser un 2008, ya es un vino maduro con todo lo mejor para ofrecer.

Marina La Forgia



1 comentario:

  1. Esta muy bien que las personas que entienden sobre el mundo del vino nos cuenten sus experiencias y observaciones sobre el vino.. si teneis alguna duda ahora he encontrado un concurso sobre dudas sobre el vino además si ganas te regalan un curso de catas... visitar el facebook de grupo matarromera

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