viernes, 13 de enero de 2012

El ABC del Vino: Maduración, envejecimiento y guarda en los vinos


Muchas veces hemos escuchado hablar de maduración, añejamiento, envejecimiento y guarda en los vinos. Es lo que se denomina la parte final de un proceso que culmina en el preciso instante en el que descorchamos la botella. Hasta entonces el vino ha continuado viviendo y transformándose, esta es su principal característica. El vino es un proceso vivo, no hay dos exactamente iguales…
Una vez el vino filtrado y listo para su embotellamiento, de acuerdo a la calidad del mismo podemos ir directamente a una maduración en botella o bien continuar un proceso de envejecimiento en barricas de roble. Antiguamente se utilizaban grandes toneles que todavía pueden verse en las decoraciones de las bodegas más antiguas y tradicionales, pero esto fue cambiado por los pequeñas barricas de 225 litros, ya que de esta manera el aporte que puede realizar la madera a las características del vino es así mas influyente. La madera utilizada es el roble, francés, americano y en menor medida, el esloveno.
La cantidad de tiempo que los vinos permanecen en las cavas, madurando en las barricas, también es una decisión estratégica del enólogo y es especifico para cada tipo de vino o etiqueta que posteriormente se quiera sacar al mercado. Algunos caldos pasan solamente unos 6 meses, mientras que otros pueden estar hasta 2 o 3 años. Es evidente que durante todo este proceso el vino madura, se añeja, cambia su color, su fisonomía y sus particularidades. Posteriormente pasa a la botella, y los vinos que son considerados de “guarda” continuarán su proceso de envejecimiento aun por un tiempo adicional. En líneas generales, los vinos que han pasado por barricas son vinos que pueden permanecer unos añitos más en la botella, hasta alcanzar un punto optimo de calidad. Luego, inevitablemente deja de crecer positivamente y comienza a decaer y empeorar. Tiene una vida útil, lamentablemente. Un ejercicio para quienes puedan y quieran, es comprarse una caja de 6 botellas de algún vino tinto que haya pasado por madera e ir descorchando una botella cada año o quizás dos, para ir viendo como ese mismo vino fue cambiando y evolucionando. Sin dudas con la experiencia adquirida sabrán encontrar el momento justo de ese vino y disfrutarlo al máximo de las posibilidades.
Hemos dicho en otras oportunidades que el vino es un proceso industrial, y por ello en realidad la mayoría de los vinos no están pensados para la guarda o la larga vida sino para salir al mercado rápidamente para su consumo. Son entonces los vinos que se embotellan en el mismo año de cosecha y los que desbordan las góndolas del mundo. Es un error guardar esas botellas pensando que cuanto más viejo sea, mejor vino será. Los vinos que durante su elaboración no fueron definidos y elaborados para madurar y envejecer tanto en barricas como en botellas, no mejoran con el tiempo. Son vinos ue deben ser bebidos en su bello esplendor de juventud. Su valor agregado es precisamente toda su frescura.

 *Imagen de las barricas de Bodegas Carlos Sampedro

2 comentarios:

  1. Muy bueno este post!! Hace un tiempo visité con mi familia una de las bodegas del grupo matarromera y nos estuvieron enseñando la forma en la que maduran los vinos y la verdad es que aprendimos muchísimo!!

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