lunes, 19 de diciembre de 2011

Icewine: el niño mimado de los vinos canadienses

En esta época de festividades y de invierno nórdico, me pareció interesante introducirme en el mundo de los famosos vinos de hielo, conocidos como Icewine aquí en Canadá o Eiswein, en Alemania, su país natal.

Cuenta la historia que estos vinos tuvieron su origen en la localidad germana de Francofonia allá por 1794.
Los osados productores de entonces dejaron las uvas en las vides hasta la primera helada profunda y el resultado fue una mayor concentración de azúcar y sabores en los frutos. Con el tiempo, el proceso fue mejorado pero básicamente la técnica, hoy en día, continua siendo la misma. Toda esta dedicación queda plasmada en un interesante néctar dulce y altamente cotizado, ya que su valor ronda los 50 dólares la botella de 500cc. Voilá…

Si bien son famosos en Alemania y también en Austria, es Canadá el primer productor de este tipo de vinos y para celebrarlo abundan en todo el país festivales y celebraciones para incentivar el consumo interno.

Para sostener su prestigio, los viñateros (todos localizados en la región del Niagara, en la provincia de Ontario) deben respetar una serie de procedimientos, entre ellos que sea absolutamente natural el congelamiento, ya que no está admitido que sea un fenómeno artificial. Esto conlleva riesgos de producción, no siempre se generan condiciones climáticas extremas y al permanecer tanto tiempo las uvas en la planta deben ser sumamente protegidas de aves y otros animales. ¡De allí proviene su precio tan elevado!

La cosecha debe realizarse cuando la temperatura alcanza los -13C. Es entonces cuando el fruto alcanza su óptimo grado de azúcar (52%). La recolección por supuesto es manual y el rendimiento es minimo. Cada planta nos brinda solamente una sola de estas “botellitas” de Icewine. Una vez recogidas las bayas, la elaboración lleva varias semanas de fermentación, seguida de unos pocos meses de añejamiento en barricas.

Aquí en Canadá, las cepas destinadas para hacer icewines son mayoritariamente Riesling y la local Vidal, ambas blancas. Y las marcas mas famosas son Inniskillin, Jackson, Pilliteri, Konzelmann y Château des Charmes. Aunque se pueden encontrar vinos de hielo de prácticamente todas las variedades blancas y tintas, como Syrah o Cabernet. Todos garantizan lo mismo: una sabrosa dulzura, concentración de frutas tropicales y una acidez equilibrada. Ideales como aperitivos o para postres, y porque no en este crudo invierno o durante las fiestas, los vinos de hielo, los niños mimados de la viticultura canadiense resultan exclusivamente tentadores.

Marina La Forgia

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